miércoles, 22 de abril de 2009

Esquivas a tu corazón y destrozas tu cabeza
Esquivas a tu corazón y destrozas tu cabeza
Esquivas a tu corazón y destrozas tu cabeza
Esquivas a tu corazón y destrozas tu cabeza
Esquivas a tu corazón y destrozas tu cabeza

lunes, 6 de abril de 2009

Cuéntame cómo va cayendo el sol. Mientras hablas pensaré qué guapa estás. Qué suerte ser la mitad del cuento de un atardecer que observo al escucharte, porque mis ojos son tu voz. Acércate, que cuando estamos piel con piel, mis manos te dibujaran, tu aroma me dirá tu edad. Junto a ti, unidos sin saber por qué, seguramente se me note el resplandor de una ilusión, porque a tu lado puedo olvidar que para mí siempre es de noche. Pero esta noche es como un atardecer. Si logras que a la vida se asome, tus ojos sean los que brillen. y la luna que la borren. Que en mi eterna oscuridad el cielo tiene nombre: tu nombre. Que no daría yo por contemplarte aunque fuera un solo instante. Hace frío. Es tarde y tienes que volver. Que hay alguien que te espera, seguro.Una vez mas el tiempo se nos fue. ¿Volverás?, dime sí mañana volverás como lo has hecho cada tarde, para contarme como muere el día. Y se marcho, ella se alejo de él. Pero, como en las cartas, dos puntos, posdata: “se me olvidaba, no me presente”. Sólo fui testigo por casualidad, hasta que de pronto, él me pregunto: “Era bella, ¿no es verdad?”. "Más que la luna" - dije yo -, y él sonrío. Nunca más sé hará reproches por intentar amanecer. No volverá a perderse en la noche, porque su alma hoy brilla con más fuerza que un millón de soles. Pero, en su eterna oscuridad, a veces se le oye a voces. Que no daría yo por contemplarte, aunque fuera un solo instante.
Inmensas tempestades, tu mano y la mía. Tienes algo... no sé qué es. Hay tanto de melódico en tu fantasía y un toque de misterio, mi límite. Conservo algún recuerdo que no debería, lo sé, ¿qué puedo hacer? A todos nos ocurre. La monotonía nos gana la batalla, alguna vez. Por eso, vida mía, por el día a día. Por enseñarme a ver el cielo más azul. Por ser mi compañera y darme tu energía… no cabe en una vida mi gratitud. Por aguantar mis malos ratos y manías, por conservar secretos en ningún baúl. Quiero ser por una vez, capaz de ganar y de perder. Perdona si me ves perder la compostura. En serio te agradezco que hayas sido mía. Si ves que mi canción acaso no resulta, avísame y recojo la melancolía. Te dejaré una ilusión, envuelta en una promesa de eterna pasión. Una esperanza pintada en un mar de cartón; un mundo nuevo que sigue donde un día lo pusiste. Tú eres esa mujer por quién me siento ese hombre capaz de querer, viviendo cada segundo la primera vez, sabiendo que me quisiste y todo aquello que me diste. Conserva mi recuerdo de piratería. Derrama los secretos: abre aquel baúl. Sigamos siendo cómplices en compañía, de aquello que me diste bajo el cielo azul. Por aguantar mis malos ratos y manías, por conservar secretos que me guardas tú. Quiero ser por una vez, capaz de ganar y de perder. Perdona si me ves perder la compostura. No sabes lo que fue que hayas sido mía. Si ves que mi canción acaso no resulta, avísame y recojo la melancolía.
¿Quién dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón. Tanta sangre que se llevó el río, yo vengo a ofrecer mi corazón. No será tan fácil, ya sé que pasa. No será tan simple como pensaba. Como abrir el pecho y sacar el alma, una cuchillada de amor. Luna de los pobres, siempre abierta, yo vengo a ofrecer mi corazón. Como un documento inalterable, yo vengo a ofrecer mi corazón. Y uniré las puntas de un mismo lazo, y me iré tranquilo, me iré despacio, y te daré todo y me darás algo, algo que me alivie un poco nomás. Cuando no haya nadie cerca o lejos, yo vengo a ofrecer mi corazón. Cuando los satélites no alcancen, yo vengo a ofrecer mi corazón. Hablo de países y de esperanza, hablo por la vida, hablo por la nada, hablo por cambiar esta, nuestra casa, de cambiarla por cambiar nomás. ¿Quién dijo que todo está perdido? Yo vengo a ofrecer mi corazón.

Tengo que encontrar un camino. Sí, no puedo esperar otro día. Nada va a cambiar si nos quedamos acá. Tenemos que hacer lo que sea porque todo está en nuestras manos. Todos cometemos errores. Pero nunca es demasiado tarde para empezar de nuevo, tomar otro respiro y rezar otra plegaria. Y volar lejos de acá. Cualquier lugar; no me importa. Nosotros sólo volaremos lejos de acá. Nuestras esperanzas y sueños están por ahí afuera. No dejaremos que el tiempo se nos pase. Sólo volaremos… Si ésta vida se te hace más difícil. No será así, no te preocupes, me tenés de tu lado. Y en cualquier momento que quieras, podemos tomarnos un tren y encontrar un lugar mejor. Porque no dejaremos que nada ni nadie nos tire abajo. Quizás vos y yo empaquemos nuestras maletas y apuntemos al cielo. Y volar lejos de acá. Cualquier lugar; no me importa. Nosotros sólo volaremos lejos de acá. Nuestras esperanzas y sueños están por ahí afuera, en algún lugar. ¿Ves un cielo más azul ahora? Podés tener una vida mejor. Abrí tus ojos. Porque nadie acá puede detenernos. Pueden intentarlo, pero no los dejaremos, de ninguna manera. Quizás vos y yo podemos empacar nuestras maletas y decir adiós. Nosotros sólo volaremos.
Sos mi fuego. Mi único deseo. Creéme cuando te digo que... lo quiero de esa manera. Pero nosotros somos dos mundos aparte. No puedo llegar a tu corazón cuando me decís “lo quiero de esa manera”. Decime por qué no es nada más que una corazonada. Decime por qué no es nada más que un error. Decime por qué nunca quiero escucharte decir “lo quiero de esa manera”. Yo soy tu fuego. Tu único deseo. Sí, sé que es muy tarde pero lo quiero de esa manera. Decime por qué no es nada más que una corazonada. Decime por qué no es nada más que un error. Decime por qué nunca quiero escucharte decir “lo quiero de esa manera”. Ahora puedo ver que nos separamos de la forma en que solíamos ser. No importa la distancia, yo quiero que sepas que en el fondo de mi... Sos mi fuego. Mi único deseo.
Qué ganas de volver. Qué ganas de besar. Qué ganas de salir corriendo de este lugar. Qué ganas de reír. Qué ganas de llorar. Qué ganas de encontrarte a la salida y entrar. Madrugar tirados en el cielo surcándonos el suelo como si fuera el mar. Qué ganas de tenerme. ¿Qué ganas con dejarme? ¿Qué ganas con morder la luna por la mitad? Qué ganas de ganar, ganándome tu vida. Ganándome un respiro, noche a noche, día a día. Qué ganas de llorar. Qué ganas de ayunar, comiendo de tu fuego. Qué ganas de romper el vidrio en caso de incendio. Qué ganas de arrimarme. ¿Qué ganas con soltarme? ¿Qué ganas de rodillas si me vas a golpear?
Las cosas en mi vida siguen pasando, como también la gente pasa desapercibida. Escuché que esta vida está sobrevalorada. Pero espero que mejore mientras nos vamos. Y todo lo que sé. Y a cualquier lugar que voy. Se hace difícil pero eso no quitará los recuerdos de los dos. Y cuando el último caiga. Y cuando todo esté dicho y hecho. Se hace difícil pero eso no se llevará mi amor. Estoy aquí sin ti, nena. Pero tú todavía estás en mi mente solitaria. Pienso en ti, nena. Y sueño contigo todo el tiempo. Estoy aquí sin ti, nena. Pero todavía estás conmigo en mis sueños. Esta noche, somos sólo tú y yo.
Quiero correr. Quiero esconderme. Quiero demoler las paredes que mantienen esta noche. Quiero llegar y tocar la llama. Dónde las calles no tienen nombre. Quiero sentir la luz del sol en mi cara. Ver la nube de polvo desaparecer, sin dejar rastro. Quiero bailar en la sucia lluvia. Dónde las calles no tienen nombre. Aún estamos construyendo y consumiendo amor. Y cuando vaya allí. Iré contigo. Es todo lo que puedo hacer. La ciudad se inunda. Y nuestro amor se convierte en herrumbre. Somos golpeados y soplados por el viento. Pisoteados en el polvo. Te mostraré un lugar. No hay dolor y no hay vergüenza. Dónde las calles no tienen nombre

jueves, 2 de abril de 2009

Estamos frente a frente
Nuestros labios no resisten
Nuestros ojos son testigos, el amor existe,
Todo es tan real, pero nada es normal

Jamás había vivido un sentimiento tan profundo
Quedarme aquí a tu lado es lo más lindo de este mundo
Todo es tan real, pero nada es normal