sábado, 10 de enero de 2009

En la bocacalle de la cortada de las despedidas
donde se empantanaron alegrías de alguna vez
voy tirando la punta del ovillo del recuerdo
por las dudas te espero, deletreándote al amanecer

Y miro a los ojos a los colmillos del destino
con el mástil herido tiro el ancla en noches desiertas
somos lo que no somos y es la cosa más amarga
que hoy vos seas la ingrata mosca verde de mis siestas

Y no puedo creer que así estemos, vendados contra el paredón
nena, no es manera de estropear un corazón
¿cómo pudimos tirar a los leones tanta ilusión?
nena, no es manera de estropear un corazón...

Adonde el diablo pierde el poncho y la paciencia
más pronto que tarde, a esconderme debiera haber ido
pero soy buen cobarde y no tengo más remedio
que jugarme el pellejo por tus labios doble filo

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